Puigdemont y Colau muestran su apoyo a los más de 700 ediles favorables al referéndum pese a la suspensión legal

31

El independentismo, desoyendo los avisos de la justicia y del Gobierno central, mostró ayer músculo institucional en Barcelona. En un acto multitudinario, pero por separado, el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y la alcaldesa de la capital catalana, Ada Colau, arroparon a los más de 700 alcaldes que han anunciado que apoyarán el referéndum suspendido por el Tribunal Constitucional y que están señalados por la fiscalía. “No daremos ni un paso atrás para que se pueda votar. No tenemos miedo”, dijo Miquel Buch, alcalde de Premià de Mar y presidente de la Asociación Catalana de Municipios.

“Hoy estamos aquí para decir que no estáis solos”, dijo Colau. “Que no subestimen la fuerza del pueblo de Cataluña”, agregó el presidente catalán. “El Estado central puede tener muchas leyes y muchos boes, pero no tienen una cosa: al pueblo de Cataluña”, aseguró Puigdemont desde el patio del Palau de Sant Jordi, rodeado con el 75% de los alcaldes catalanes, vara en mano, pero que representan a menos del 50% de la población. El president respondía así al jefe del Gobierno, Mariano Rajoy, que el pasado viernes, durante la junta extraordinaria del PP en Barcelona, avisó al líder catalán del riesgo de “subestimar la democracia española”.

Puigdemont, acompañado por su número dos, Oriol Junqueras, parte de su Ejecutivo y la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, agradeció a los alcaldes que “no les tiemblen las piernas” a la hora de seguir adelante.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, reclamó ayer a los dirigentes catalanes que apoyan el referéndum suspendido por el Tribunal Constitucional que reflexionen y vuelvan “a la racionalidad y a la legalidad”. Rajoy no quiso adelantar nuevas acciones del Gobierno para evitar la celebración del referéndum, si bien reiteró que “no se va celebrar” porque es “la liquidación de la voluntad mayoritaria de los españoles, de los derechos de la inmensa mayoría”. Además, ha pedido a los ciudadanos de Cataluña “que no están de acuerdo con lo que están haciendo” sus dirigentes que estén “tranquilos” porque “se van a respetar sus derechos”. “Pueden estar tranquilos. Es una situación no agradable, pero tengo la certeza de que las cosas volverán a su cauce y me gustaría que fuera de modo voluntario por los que han iniciado el espectáculo que estamos viendo”, añadió.